Dicen que cuando estás a punto de morir, pasa toda tu vida por delante. Hoy muere el año 2023 y toca hacer repaso. En este post os voy a contar las decisiones económicas que he ido tomando, que han sido muchas y variadas, pero con un objetivo claro a largo plazo: conseguir la independencia financiera, el paso previo que me permitirá alcanzar mi gran propósito, vivir de manera austera en mitad del campo disponiendo de todo mi tiempo.
Sin más preámbulos, ¡entramos en harina!:

- Control de gastos: El 2023 ha sido el primer año que relleno al completo un Excel con todos los gastos e ingresos que ha habido en mi casa. Esto me permite, por un lado, analizar por dónde se va mi dinero (ojito con lo que comemos, madre mía, la partida de supermercado disparada, habrá que ponerle remedio) y, por otro lado, poder bosquejar más certeramente la hoja de presupuesto para el año que viene. Al principio fue tedioso, no te voy a mentir, es un poco cañazo, pero luego me fui acostumbrando y creo que ahora no podría parar de hacerlo. ¡Y la utilidad es enorme! 🙂
- Presupuesto: ¡Por fin he creado una hoja de presupuesto! Era mi asignatura pendiente por antonomasia, y ha tenido que pasar todo un año para que por fin me lanzara a incluirla entre mis excels. Ya tengo una idea de cómo serán mis cuentas en enero, ¡a ver si acierto! Quien dice enero, dice de enero a diciembre 🙂 Ser autónoma es un pequeño hándicap y aumenta bastante la dificultad.
- Gastos anuales: Me he creado, también por primera vez, una cuenta donde voy depositando el importe de los gastos anuales (IBI, seguros, basuras, impuesto de circulación, peleas,…), todas esos recibos o pagos que realizas una vez al año y que pueden desestabilizar tu economía. El importe total lo he dividido entre los doce meses y cada mes ingreso el resultado en esa cuenta.
- Colchón de seguridad: Este ya lo tenía, pero bueno, lo pongo aquí porque lo he mantenido. El mío corresponde a cinco meses de gastos sin ningún tipo de ingreso. ¡Ay!, el colchón de seguridad, de cuántas me habrá salvado, madre mía.
- Criptomonedas: Tengo una hucha física (realmente son botes reutilizados :P) donde voy echando los centimillos que me pesan en la cartera. Cuando la hucha engorda, empaqueto esas monedas y las llevo al banco (o a la tienda de barrio donde suelo comprar) y el importe íntegro de esas monedas lo invierto en criptos. No especulo y voy a las monedas tradicionales, siempre con el largo plazo en mente. Ya podéis imaginar que el importe invertido no es muy grande, pero bueno, es una forma de diversificar mis inversiones con ese pequeño remanente.
- Fondos indexados: ¡Y por fin comencé a invertir en fondos indexados! Si hubiese sabido lo fácil que era, lo hubiese hecho mucho antes, pero ya sabéis lo paralizante que puede ser el miedo. Cada mes destino un pequeño capital e invierto en el S&P 500 y en el MSCI World. Sé que algunas empresas están duplicadas, pero al final me gusta que mi dinero esté en ellos por la tranquilidad que me aportan. Los tengo abiertos en MyInvestor (si te abres cuenta a través de este enlace obtendrás un código amigo) porque no tiene mínimo de inversión y porque sus comisiones son de las más bajas del mercado.
- Cuentas remuneradas y depósitos: Aprovechando las subidas de tipos de este año y que por fin se puede conseguir algo de rentabilidad, he abierto cuentas y depósitos como quien come pipas. Ponen tan fácil abrir una cuenta que la pereza no me ataca, en cinco o diez minutillos ya la tengo funcionando. Concretamente he aprovechado la rentabilidad que me iban ofreciendo los siguientes bancos: Sabadell (2,5% durante el primer año hasta 30.000€), EBN Banco (2,97% hasta 10.000€) y Trade Republic (puedes pedirme un código amigo, ahora mismo dan el 4% hasta 50.000€). Los depósitos los he ido abriendo en Facto.
- Robot de trading: Este año también he invertido en un robot de trading donde no tengo que hacer nada, simplemente deposité mi dinero en un bróker y con el tiempo y un poco de suerte, espero conseguir una buena suma. De momento la cosa va creciendo a buen ritmo.
- Desgravar el máximo de hipoteca: Y por último, he completado el importe de 18.080€ que es el límite que pone Hacienda para poder desgravarte el 15% en la hipoteca si compraste el inmueble antes del 31 de diciembre del 2013. Somos dos titulares, de ahí el importe. En ese total están incluidos las letras mensuales, los seguros asociados a la hipoteca (vida y hogar) y las amortizaciones parciales que haces. ¡He ido a por todas! He decidido no quitarme plazo, me voy quitando el importe de las cuotas porque así, voy alargando ese descuento del 15%, aunque al final esto signifique pagar algo más de intereses por mi préstamo al banco.
¡Y hasta aquí mi periplo económico de este 2023! ¿Te ha parecido interesante? ¿Tú qué cambiarías? ¿Has sacado alguna idea para planificar tu 2024?


Qué gran trabajo! No puedo aportar ideas pero me llevo unas cuantas para poner en marcha! Sigue así Gracias por el contenido 😉
Hola, Carlos!!! Mil gracias por tu comentario!!! Si te han servido algunas de las ideas estoy más que satisfecha!! 🙂